lunes, 22 de mayo de 2017

Hablando sobre La sociedad gaseosa con Cristina López Schlichting


Cristina López Schlichting tiene dos cualidades que aprecio mucho: es inteligente y muy amable. Por eso siempre es un placer conversar con ella, porque te trata bien y te hace preguntas interesantes. Si además tiene el detalle de introducir la entrevista con Leonard Cohen, a quien homenajeo en el capítulo vigésimo primero de La sociedad gaseosa, el titulado Cohen y Trump, verdad y posverdad, no me queda sino desear que no sea la última vez que charlemos.

La entrevista puede escucharse aquí.

viernes, 19 de mayo de 2017

Madrid

Pues ya se ha presentado en Madrid La sociedad gaseosa. Pasar por Madrid siempre es una experiencia magnífica. Si además sirve para presentar un libro, saludar a buenos amigos, conocer personalmente a colegas de la resistencia y gozar de una buena cena y mejor conversación, poco más se puede pedir. Aproveché el viaje para tomar una cerveza con Carlota Fominaya, periodista de ABC, con quien siempre es un gusto hablar sobre educación en un ambiente relajado que no es frecuente. También pasé por los estudios de Cope para charlar con Cristina López Schlichting, tan amable como de costumbre, que me dedicó su interesante novela Los días modernos, una historia muy bien contada con personajes con los que uno se encariña pronto, y con toques de Cuéntame y Manolito Gafotas. De momento, aunque todavía voy por la mitad, me parece un libro divertido y todo un fresco de la época (el inicio de la transición democrática). Me entusiasmó una frase, perteneciente al capítulo séptimo, en la que se define a la perfección lo que debería ser la enseñanza pública. Lean:

Fragmento de Los días modernos

Dedicatoria

Con Cristina López Schlichting 

Gran Vía

Edificio Carrión, 
popular por la excelente escena de El día de la bestia



                                       Casa del Libro                                  

"Ultimando detalles" antes de la presentación

Juanjo De la Iglesia, introduciendo el acto

Escuchando a Juanjo

Presentación finalizada

Con amigos a los que uno aprecia y admira

Una cena diferente en un lugar estupendo en el que degustamos un menú maridaje con cervezas artesanales y, por supuesto, del placer de la conversación. En la segunda imagen, conspirando con Ricardo Moreno Castillo, Carlos Moret, Pablo López, Mariano del Mazo, Belén Bueno, Carlos Jiménez, Antonio Sánchez, Juanjo De la Iglesia, José Manuel Lacasa, Vítor Meirinho, Óscar García Y Margarita González.

sábado, 13 de mayo de 2017

Presentación en Madrid de La sociedad gaseosa


Este jueves 18 de mayo se presentará en Madrid La sociedad gaseosa. Será un placer contar con el periodista, guionista y presentador Juanjo de La Iglesia, autor de la mítica sección Curso de ética periodística del programa Caiga quien caiga, del que fuera además guionista y subdirector. 


La presentación tendrá lugar en Casa del Libro de Calle Fuencarral, en pleno centro de la ciudad, en el distrito de Chamberí. Como siempre, quedan todos invitados.


jueves, 11 de mayo de 2017

Crítica de La sociedad gaseosa en Troa Librerías


Troa Librerías ha incluido La sociedad gaseosa entre sus lecturas recomendadas. Dice en su crítica:

“Defiendo la emoción intrínseca del saber, la cultura ante el espiritualismo prefabricado y vulgar de la autoayuda y el lenguaje estúpidamente frívolo de la postmodernidad…”. “Reclamo el derecho a disfrutar desde el conocimiento y no desde el “pensamiento mágico”.

Así clama Alberto Royo en su espléndido último libro, con su estilo elegante, irónico y provocador, pero siempre comprometido y aun esperanzado respecto al momento educativo que atravesamos, en esta sociedad gaseosa en que “flotamos”, más que vivimos.
En él trasluce el amor por su vocación de profesor de los difíciles, o sea, los de Secundaria, muy pegado al terreno, pero también su libro destila amor por su vocación de prestigioso músico (guitarrista)que le hace descubrir la belleza del conocimiento, ese que ha huido hoy de las aulas. Hoy todo es inteligencia emocional y para Royo es el conocimiento el que nos produce emoción y es a través de esa emoción como aprendemos a apreciar la belleza: adultos, adolescentes y niños. 

Para Alberto Royo las más recientes metodologías, tendencias y modas pedagógicas son una forma de diluir los contenidos disciplinares con el propósito de desvirtuar la misión del profesor y hacer más apacible la ignorancia, amparándose -para ello- en el atajo, y persiguiendo la inmediatez, la comodidad, la elusión de los obstáculos, el rechazo del esfuerzo personal, es decir, la homeopatía pedagógica.

Se edulcora la realidad, se licúan los contenidos hasta el estado de gas y se confrontan -tramposamente- dos conceptos imprescindibles en educación: tradición y modernidad. Asi está la sociedad y -deinde- la sociedad educativa. 

Royo lo sabe bien porque lo vive en sus aulas con sus chicos, por eso es tan certero su diagnóstico. Su sentido común es aplastante y su criterio pedagógico también aunque choca, claro, con la homeopatía pedagógica importada que nos inunda.

Todos sus capítulos son imprescindibles pero el lector o la lectora no pueden perderse su “defensa de Blancanieves aunque no sea lesbiana” y su capítulo “Cohen y Trump: verdad y postverdad”. Se reirán, reflexionarán y podrán formar criterio sobre la movida de la educación.

La reseña puede leerse aquí.

martes, 9 de mayo de 2017

En el vídeo-blog del Efecto McGuffin


El domingo pasé un buen rato charlando con Albert Reverter en su estupendo blog (EL MCGUFFIN EDUCATIVO). Hablamos de "Contra la nueva educación " y también de "La sociedad gaseosa". Y fue una experiencia estupenda. Porque Albert es un buen conversador. Y además un tipo muy majo. Aquí dejo el enlace a su vídeo-blog. Espero que resulte de interés, a pesar de que mi torpeza y/o despiste casi me lleva a boicotear a mi anfitrión la despedida, pues di por hecho que habíamos terminado la grabación. En cualquier caso, no se pierdan las anteriores entrevistas, todas ellas fantásticas. Y visiten su blog.

lunes, 8 de mayo de 2017

Reseña de La sociedad gaseosa, en La garita del guachimán



"(...) En tercer lugar, se interesa por algo que va implícito en lo que acabo de decir: las repercusiones -sin duda, muy nocivas para la sociedad- que la invasión de la estupidez gaseosa tienen en la enseñanza y sobre lo que representa hoy ser profesor. Cada uno de estos tres pilares es imprescindible en el discurso de La sociedad gaseosa, pero creo que el último es el más importante, y no voy a engolfarme en las múltiples razones que avalarían esta apreciación, sino que voy a ir a una sola muy explícita: el hecho de que la frase "Los profesores tenemos que enseñar y no entretener" se repita casi de forma literal al principio y al final del libro (páginas 23 y 187). Por algo será. Y, sin perjuicio de la altísima dignidad de los otros dos (de los que, por otra parte, difícilmente podría ser desligado), lo celebro, porque son muchas las afinidades que me unen a Alberto, pero esta cruzada quijotesca en favor de la afligida causa de una enseñanza merecedora de tal nombre es sin duda la más grandiosa (...)"

Este es un fragmento de la reseña que Pablo López, colega, gran escritor y buen amigo, ha tenido la generosidad de publicar en su blog, La garita del guachimán. Se puede leer completa aquí.

Gracias, Pablo.

domingo, 7 de mayo de 2017

Acerca de la presentación de La sociedad gaseosa en Pamplona

 Javier Armentia, introduciendo el ensayo

 En plena charla

 La sociedad gaseosa, en el escaparate de Elkar

 El casco antiguo de Pamplona. O mejor dicho: "lo viejo"

Con Javier, después de la presentación

Este viernes presentamos en Pamplona La sociedad gaseosa. Hablamos de educación y pude conocer personalmente a Javier Armentia, astrofísico y divulgador de ciencia, además de saludar y tomar algo con buenos amigos. Javier hizo una magnífica (y elogiosa) presentación de mi libro, lo cual le agradezco, y pasamos un rato muy agradable.

La Cadena SER tuvo el detalle de entrevistarme poco después y Diario de Noticias se hizo eco del acto. Aquí puede leerse; y aquí, escucharse.

martes, 2 de mayo de 2017

La sociedad gaseosa, en Pamplona


Este viernes, a partir de las seis y media, en Librería Elkar (Calle Comedias, 14) de Pamplona, presentaremos La sociedad gaseosa. Me acompañará Javier Armentia, astrofísico, divulgador de ciencia y director del Planetario de Pamplona

Quedan todos invitados.

domingo, 30 de abril de 2017

Combatiendo la pseudociencia educativa. Entrevista para Agencia EFE


Transcribo a continuación la entrevista que me hizo Ximena Hessling para Efe. 

El profesor de Secundaria Alberto Royo insta a los partidos políticos a combatir "la ola de pseudociencia que amenaza la educación", en referencia al aprendizaje por proyectos o las inteligencias múltiples.

En una entrevista con Efe, Royo (Zaragoza, 1973) opina sobre la negociación del pacto de Estado educativo con motivo de la publicación de su libro 'La sociedad gaseosa', de Plataforma Editorial, donde retoma algunas de las ideas que expuso en su obra anterior, 'Contra la nueva educación'.
A su juicio, "todas las formaciones políticas están a expensas de las modas" y las teorías que se postulan en el sector educativo "con poca o ninguna base científica".
Royo, que ejerce como profesor de Música en Navarra, considera que no hay ningún partido político que apueste por un sistema educativo "exigente", capaz de garantizar la movilidad social, que reconozca el mérito de los alumnos que más se esfuercen y apoye a los que tengan más dificultades.
El autor estima que "Podemos se sube al carro de las inteligencias múltiples y, de alguna manera, avala lo que la vieja izquierda ya ha hecho", mientras que "Ciudadanos sigue insistiendo con imponer el inglés como lengua vehicular".
Desde su punto de vista, "el PSOE todavía no ha pedido disculpas por la LOGSE, que fue un despropósito, y el PP añade a lo que ya hay sus propias filias como el emprendimiento o la educación financiera, al tiempo que se apunta a las rebajas, bajando más el nivel".
Por ello, señala que "no hay ningún partido que se atreva a apostar sin complejos por el conocimiento y, sobre todo, a oponerse a la ola pseudocientífica que amenaza la educación".
En su nuevo libro, habla del paso de la "modernidad líquida" que describió el pensador polaco Zygmunt Bauman, a "La sociedad gaseosa", donde "no hay espacio para lo sólido y solo queda lo superficial y lo efímero".
Subraya que, en los tiempos actuales, se impone "la inmediatez, la búsqueda de la rentabilidad, la falta de exigencia, el desprecio de la tradición, la obsesión innovadora, el consumismo, la educación placebo y la marginación de las humanidades y la filosofía".
La portada, ilustrada con algodón de azúcar, "un producto comestible, que no es nutritivo", permite "hablar de la vacuidad argumental del charlatán, de la edulcoración de los contenidos que se pide a los profesores y del auge de las pseudociencias", explica.
En el texto, describe el "síndrome del zangolotino", evocando una escena de la película "El viaje a ninguna parte", de Fernando Fernán Gómez, en la que José Sacristán llama "zangolotino" a Gabino Diego, para aludir al "infantilismo" con el que los profesores tratan a los alumnos porque no les dejan madurar y les sobreprotegen.
"La sociedad gaseosa" es "una reivindicación de la necesidad de tener convicciones" y "una invitación a la reflexión sobre la actualidad, desde un punto de vista muy personal, con referencias a la cultura, la música y el cine", afirma.
Ante el auge de las nuevas tecnologías, destaca la importancia de transmitir a los alumnos unos conocimientos que les permitan tener la suficiente solidez conceptual como para acceder a internet en unas condiciones en las que puedan discernir qué información es relevante, rigurosa y exacta y cuál no lo es.
Censura la obsesión con aquello que puede ser rentable a corto plazo, desde un punto de vista mercantilista, "olvidando que no todo pasa por disponer de un buen sueldo y que no hay conocimientos útiles e inútiles".
Pone el ejemplo de Sócrates, que aprendió un aria para flauta, mientras le preparaban la cicuta y, cuando le preguntaron de qué le iba a servir, respondió que "para saberla antes de morir", reflejando su "amor por el conocimiento".
Hace hincapié en la importancia del valor del conocimiento para llegar a ser "una persona con opinión propia, independiente y difícilmente manejable".
La entrevista puede leerse en La Vanguardia, Heraldo de Aragón, eldiario.es, El Confidencial o El Diario de Pontevedra.

sábado, 29 de abril de 2017

Cope Navarra


Una agradable charla la que mantuve la otra tarde con Carlos Colina en Cope Navarra, a propósito de Contra la nueva educación y La sociedad gaseosa. Puede escucharse aquí.

jueves, 27 de abril de 2017

¿Tragedia más tiempo? Sublimación de la burricie


El Ministerio de Educación tendrá que buscar una fórmula para que el título de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) especifique con un término «análogo» al «aprobado» que se ha superado la etapa con una nota inferior al cinco. Este es el acuerdo que se alcanzó en la reunión del Consejo Escolar del Estado, en el que se analizó un informe preliminar que considera «anómalo» que se pueda obtener este título sin haber alcanzado el 5.

La noticia no es de El Mundo Today, sino del diario ABC. Y la fuente no es la Wikipedia sino el Consejo Escolar del Estado.

Decía Lester (Alan Alda) en la soberbia Delitos y faltas de Woody Allen que la comedia es tragedia más tiempo. A ver si va a ser al contrario y sumando comedia más tiempo... terminamos en tragedia. Pero, de momento, tomemos las cosas con sentido del humor para sobrellevar la situación. Como afirmaba Zeldin en Los placeres ocultos de la vida, a través del humor, el desacuerdo aviva el ingenio.


Ayudemos pues a nuestro Ministerio de Magia y Hechicería a encontrar esa fórmula mágica que permita aprobar sin aprobar. Mis sugerencias son las que siguen:

Aprobadillo
Suspensado
Aprospenso
Dispensado
Haprovao
Ocanutado
Másdará

Y, a continuación, otras propuestas que me han ido llegando y que agradezco profundamente:

Aprobado alternativo sin duda trumpiana posible
Ha probado
Colgado y enmarcado
Casi-aprobado
Flipped passed
Empoderado
Resiliente
Aprobado en grado de tentativa
Presunto aprobado
Gracias por venir
Casi-casi
¡Uyyyy!
Cum laude
Ahí lo llevas
Poste
Ha tocado aro
Rozando el larguero
Aprobado dermatológicamente testado
Taslucío
Con tu pan te lo comas
Tanta gloria lleves como descanso dejas
SEAPC (Suspendido, ergo apto para concejal)
MPS (Marrón pal siguiente)
Anó (r) malo
Apto-bajo
Indemnizado en diferido
Toguapo
Mira lo que he pillao
Adaptado transversal a la situación psicosocial del alumno
Pa que matarse a estudiar si vas a titular.
Aprobadoooo... ¿Dónde estás, aprobado? (Léase imitando al doblador de Robert de Niro en El cabo del miedo)
Va, pensiero
Ya te suspenderá la vida

NOTA: En estos tiempos mojigatos y politiquísimamente correctos, se hace necesario aclarar que el autor de esta entrada defiende la igualdad de oportunidades en la escuela pública, lo que significa que ningún alumno, por más dificultades que tenga, debe dejar de recibir todo el apoyo que necesite para que pueda superar sus dificultades y desarrollar al máximo sus capacidades. La única exigencia que se le puede hacer es que muestre interés por conseguirlo. En relación con la idea de que calificar es "síntoma de sadismo", he de decir que el objetivo de un buen docente nunca es la calificación sino lo que esta refleja. Este matiz es de suma importancia. Considerar que "la nota no tiene importancia" demuestra una enorme desconfianza hacia los docentes y suele proceder de quienes denostan el conocimiento y reducen su transmisión a la caricatura de una memorización absurda de datos descontextualizados (añadiendo la connotación gore de "la letra con sangre entra"). Transmitir conocimiento es, sin embargo, algo mucho más complejo, mucho más valioso y mucho más  emocionante. Claro que un profesor no puede valorar lo que sus alumnos han aprendido solo con un examen. Esto es evidente. Ahora bien, no conozco a ningún docente que solo cuente con la nota de un examen para calificar. Por otra parte, una calificación final (en la que se tenga en cuenta todo lo que un alumno ha hecho -no solo los exámenes-) es, hasta la fecha, la forma menos subjetiva de evaluar si el alumno ha aprendido. Nuevamente, apelo a la confianza: el profesor es el profesional de la enseñanza y, por ello, quien mejor sabe qué nota merecen sus alumnos. El trasfondo de todo esto es la absoluta falta de convicciones de una sociedad gaseosa en la que todo se confunde: la exigencia con la discriminación, el esfuerzo con el sufrimiento, la ambición con el clasismo... Un buen profesor siempre intenta ser justo. Como ya se ha apuntado, ni el alumno menos capaz su familia deben sospechar que la exigencia les va a perjudicar sino todo lo contrario, porque el buen profesor exige en función de las posibilidades de cada uno (extraer el máximo de las capacidades de cada cual ha de ser el fin). Al alumno esforzado (lo repito porque esto es lo mínimo) hay que proporcionarle toda la ayuda que necesite para que llegue hasta donde pueda. Rebajar (más) el nivel de exigencia general no solo no estimulará al alumno menos capaz o más holgazán, sino que desincentivará al más capaz o más esforzado.

domingo, 23 de abril de 2017

Tercera edición


Ayer, casi coincidiendo con el Día del Libro, me llegaba la buena noticia de que "Contra la nueva educación​" ya va por la tercera edición.

Esto de escribir ha sido algo muy poco planeado. Siempre me gustó leer lo que otros escribían, pero de forma natural fui sintiendo la necesidad de poner por escrito lo que yo mismo pensaba. Creo que los dos libros que he publicado reflejan con fidelidad mi manera de entender el mundo. Lo peor es que uno tiene a veces la sensación de haber quedado muy expuesto; lo mejor, el reconocimiento de personas a las que uno respeta y admira. Dejó dicho Shakespeare en uno de sus sonetos: "Si a otros por sus dichos los respetas, / a mí, por lo que pienso, que es mi letra".

Es cierto que uno escribe, primero, para sí mismo, pero también para ser leído. Joseph Conrad dijo que el autor solo escribe la mitad del libro y que es el lector el que se ha de ocupar del resto. Tengo que agradecer, pues, el interés de cuantos se han molestado en leer "Contra la nueva educación" (o "La sociedad gaseosa", que no lleva todavía un mes en las librerías y parece haber sido acogido muy bien). 

Gracias.

jueves, 20 de abril de 2017

La sociedad gaseosa, en Catalunya Vanguardista


Catalunya Vanguardista es una excelente revista digital sobre la actualidad científica, cultural, económica, social y gastronómica. Hoy, publica la entrevista que me hizo recientemente Xavier Massó, a propósito de la presentación, el pasado 29 de marzo, en Barcelona, de La sociedad gaseosa. Xavier introduce la entrevista hablando de este segundo ensayo como de un trabajo que retoma "Contra la nueva educación" en el preciso punto donde la había dejado, podríamos decir que a modo de solución de continuidad, proponiendo, desde una óptica más personal, las posibles alternativas a una sociedad gaseosa cuya relación con la nueva educación nos plantea el viejo problema, nunca resuelto, de si fue primero el huevo o la gallina.  Un planteamiento artificioso que,  dice Xavier, Alberto Royo desenmascara con contundencia.

La entrevista puede leerse aquí.